Para algunos, la experiencia testimonial incendiaba la escritura; para otros, en la lejana retaguardia de sus países, sus obras se
cargaban de impotencia y dolor. El libro habla de los grandes temas que surgieron del conflicto y de los géneros más aptos
para expresarlos. Hace hincapié en la reacción –sobre todo de intelectuales mujeres– a las fotografías de niños republicanos
muertos en los bombardeos de Madrid; en la apropiación literaria de la figura de Cristo; en el rescate y renovación de la imagen
tradicional de la madre patria; y en la importancia del Congreso de Escritores celebrado en 1937. Estudia la repercusión de la muerte
de Lorca y de un viaje por el Cono Sur emprendido por Gregorio Marañón. Examina la incómoda sombra de Trotski, las tomas
de posición de los ya envejecidos maestros del modernismo, y la proyección del conflicto en los debates de la Guerra Fría. «Si
España cae –digo es un decir–», escribió César Vallejo, al borde de la muerte. Su pasión por la España en guerra, su dolor por la España
en guerra, fueron compartidos por escritores de todas las repúblicas de Hispanoamérica: «Si la madre / España cae –digo, es un decir–,
/ salid, niños del mundo; id a buscarla!... »