"Una vez al año, llegadas las fiestas de Navidad, los medios de comunicación insisten en mensajes tales como: «estas son las fiestas más entrañables del calendario», «es tiempo de ser buenos», «como siempre haremos buenos propósitos para el nuevo año»…, como si con la sola llegada de la última semana del mes de diciembre, y por unos días, existiese la obligación moral de añorar, practicar la bondad y hacer proyectos, sin más causa o motivo.
Ante estas premisas, que de darse efectivamente no son despreciables, cabe preguntarse si realmente en esto consiste la Navidad, dado que en no pocas ocasiones la visión que se tiene de la realidad se gesta a partir de lo que se dice, o se ve, a través de los citados medios. La respuesta a la cuestión planteada es negativa. La Navidad no es tan sólo un conjunto de recuerdos, buenos sentimientos e intenciones para el futuro, sino una de las manifestaciones religiosas, culturales y humanas más importantes de la historia de la humanidad"...